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REVISIONES POR PAIS Y/O ESTILO: Gran Bretaña  / Prog

     
Barclay James Harvest Genesis Mike Oldfield
Beggar’s Opera Gentle Giant Nektar
Brand X Greenslade The Nice
Camel Gryphon Pink Floyd
Colosseum Hawkwind Procol Harum
Czar Henry Cow Renaissance
Curved Air Jade Warrior Spring
Brian Eno Jethro Tull Strawbs
801 Jonesy Traffic
England King Crimson UK
East of Eden Kingdome Come Van der Graaf Generator
Emerson, Lake & Palmer McDonald and Giles Rick Wakeman
Flash    
 
Materia opinable: .


801
Listen Now (76)
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801
801 Live (76)
La banda también conocida como Phil Manzanera-801 no termina de definirse entre el rock progresivo y el lastre de Roxy Music. El álbum abre con el iteresante pero breve "Lagrima" compuesto por Manzanera. Sin solución de continuidad pasan a una versión de "Tomorrow Never Knows" más rápida que la original de The Beatles con Phil tocando guitarra rímica y Eno jugueteando con sus teclados. "East of Asteroid" permite el lucimiento de Philips en la batería correctamente acompañado por Mac Cormick en la base rímica, pero con Manzanera que no logra impresionar con su solo de guitarra. Rongwrong es una tranquila melodía que so estuviera bien cantada podría pertenecer a un disco de los Roxy. "Sombre Reptiles" es uno de los temas más interesantes del disco, compuesto por Eno, este ejecuta los teclados con un sonido que le es muy propio y sobre el que se destaca el piano de Monkman. No tan feliz es la siguiente composición del tecladista llamada "Baby´s on Fire" donde nuevamente uno pide a gritos que suba Brian Ferry al escenario. Un aburrido "Diamond Head" es una excusa para un solo de Manzanera donde incluso de filtra alguna desafinada. Sigue "Miss Shapiro" y uno espera que la banda haga algo original pero solo destruyen "You Really Got Me" de The Kinks. Cierre con la banda a mil en "Third Uncle" simplemente otro rock and roll. Hubiera esperado más de estos tipos.
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Barclay James Harvest  
Barclay James Harvest
John Lees and Stuart Wolstenholme tocaban juntos en una banda formada a comienzos de los 60s en la Oldham Art School, llamada primero The Sorcerers, y luego The Keepers. Les Holroyd y Mel Pritchard se les unen en 1966 y luego de varios cambios de nombre adaptan el de Barclay James Harvest en 1967. Luego de algunos singles logran editar el primer LP en 1970. Con un sonido algo anacrónico, bastante cercano a bandas de los 60s como The Moody Blues y en menor magnitud Procol Harum y la colaboración de una orquesta que cuenta como director a Robert Godfrey, luego en The Enid exhiben temas en los que desarrollan buenas melodías con un acertado trabajo instrumental y orquestal. Se destacan los teclados, particularmente el mellotron y un buen trabajo de voces con un solista que recuerda a Gary Brooker.
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Barclay James Harvest  
Once Again (1971)
Pocos meses después de publicado en primer álbum, los miembros de la banda vuelven al estudio para realizar su segunda obra. Parecen decididos a sumergirse en un estilo más definido y los temas adoptan una cracterística más melancólica y delicada. La sombra de The Moody Blues y Procol Harum continúa restándoles brillo propio. Solo "Ball and Chain" rompe el esquema con un formato más roquero. Excelente participación de la orquesta en la muy buena melodía de "Galadriel" y en la conmovedora "Mockingbird", uno de los mejores temas de la banda. Un álbum notoriamente superior al anterior. Existe una edición en cd que contiene ambos albumes.
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Barclay James Harvest  
Other Short Stories (1971)
Si "Once Again" parece el inicio de un camino hacia terrenos más convincentes, "Other Short Stories" muestra por un lado un retorno a formas más simples y por otro una sobreabundancia de convencionalismos. Los temas tienen el formato de canción, predominantemente baladas con un importante componente acústico y variadas ornamentaciones instrumentales (de a momentos muy bien logradas). Las voces no recuerdan ahora a Gary Brooker o Peter Gabriel sino que con timbres cambiantes toman personalidad propia de a momentos pero en otros se aproximan a Mick Jagger y a Lou Reed. Solo algunos buenos pasajes, fundamentalmente orquestales que en mi opinión no levantan un álbum por otro lado bastante insípido.
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Barclay James Harvest  
Baby James Harvest (1972)
El inicio con "Crazi", una simple pieza, que muestra elegancia dentro del formato soft rock y la continuidad con "Delph Town Morn", una ágil balada bien instrumentada parecen introducirnos en otro catálogo de simpicidades. El tema siguiente "Summer Soldier" parece inicialmente propicio para tomar algún riesgo, pero BJH prefiere caer como de costumbre en la comodidad del convencionalismo que será reiteradamente el procedimiento para cada uno de los temas que siguen...amenazar pero no concretar. Muy buen arreglo orquestal en Moonwater, el tema final.
En Moonwater: Barclay James Harvest Orchestra con arreglos por Martyn Ford y John Bell
En Delph Town Morn: sección de bronces , con arreglos y dirección de Brian Day
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Barclay James Harvest  
Early Morning Onwards (1972)




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Barclay James Harvest  
Everyone is Everybody Else (1974)
Cambio de sello, pasan a Polydor. Este es un disco dónde predomina la balada y el pop con instrumentación habitualmente empleada en el rock progresivo. Confieso que en general no me gustan los trabajos de esta banda y que me resulta más cómodo identificar este tipo de música con el AOR más que con la progresiva. Melodías con instrumentaciones pomposas que no asumen ningún tipo de riesgo ni intentan innovaciones. Hay abundantes pasajes de mellotron, aunque generalmenta acompañados por una guitarra insípida con arreglos de voz prolijos por demás. Algunos temas como "Crazy City" comienzan prometiendo algo, pero pronto se escucha más de los mismo. Da más impresión de un album pensado para agradar a alguna fracción del público, mas que de una obra surgida de una necesidad arística.
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  Barclay James Harvest  
Live (1974)
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  Barclay James Harvest  
Time Honoured Ghosts (1975)
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  Barclay James Harvest  
Octoberon (1976)
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  Barclay James Harvest  
Gone To Earth (1978)
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  Barclay James Harvest  
Live Tapes (1978)
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Barclay James Harvest  
Number 12 (78)



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Beggar’s Opera
Act One (1970)
Banda escocesa que cultivó un progresivo fundamentado en la elaboración de líneas melódicas claramente definidas, siguiendo a veces pautas barrocas y en otras ocasiones también otras pautas del folklore celta, sobre la base de enérgicas estructuras rítmicas rockeras y blueseras afines a las de Deep Purple y Uriah Heep. Pero en el caso de Beggar´s Opera, la actitud es más abiertamente sinfónica en comparación. El trabajo instrumental se basa en el fluido diálogo que existe entre la guitarra y el órgano (el teclado predominante), sobre una sólida e imaginativa dupla rítmica. Por su parte, la voz de Griffiths exhibe un registro bastante similar al de David Byron (de Uriah Heep), recibiendo a veces el apoyo efectivo de ensambles corales bien armados. El nivel general del repertorio es bastante parejo: el tema de apertura, titulado ‘Poet and Peasant’, así como los dos temas más extensos del disco, ‘Raymonds Road’ y ‘Light Cavalry’ (cada uno dura casi 12 minutos) exhiben la mayor dosis de sofisticación progresiva – ‘Raymonds Road’ consiste en una amplia selección instrumental de varios motivos clásicos bien conocidos, lo cual a estas alturas ya no resultaba tan novedoso, por otra parte, pero sirve como pretexto para el lucimiento especial de Park en el órgano. La edición en CD incluye como bonus tracks las dos canciones de su single debut, ‘Sarabande’ y ‘Think’. Recomendable.
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Beggar’s Opera
Waters Of Change (71)
La banda sigue con los mismos delineamientos estilísticos de su disco debut, reforzando su faceta sinfónica con la permanente presencia del mellotron en manos de la nueva integrante Virginia Scott. Los elementos barrocos y célticos siguen intactos, e incluso en ocasiones realzados, insuflando de una intensa alegría a varios momentos del disco, como sucede en los tema 'Festival' y 'The Fox'. Waters Of Change guarda en general un nivel bastante parejo, e incluso se puede afirmar que el producto final resulta más fino que en el álbum precedente, atenuando un poco la energía rockera sin perderla realmente, sino más bien matizándola con un mayor sentido de la elegancia. Aparte de los dos temas mencionados anteriormente, podemos también destacar particularmente 'Silver Peacock', una atractiva joyita sinfónica en la cual se aprovecha muy bien la magia particular del mellotron y los acordes barrocos del órgano; también 'I´ve No Idea', con sus frescas y dinámicas excursiones jazzísticas: las dotes emotivas del vocalista salen a relucir particularmente en este tema. No podemos concluir sin hacer mención de la presencia de algunos deliciosos y breves interludios instrumentales, como el etéreo 'Nimbus', o el haendeliano 'Lament', los cuales contribuyen al colorido general del disco. Resumiendo, tan o más recomendable que su primer disco.
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Beggar’s Opera
Pathfinder (72)
En el tercer disco, si bien el mellotron queda en un segundo plano, reduciendo con ello todas las potencialidades ‘orquestales’ de la banda, entra el clavicordio para realzar las tendencias barrocas que ya estaban presentes en los trabajos anteriores. Esto se hace especialmente evidente en el cover de ‘MacArthur Park’ – por aquel entonces, un hit single del actor británico Richard Harris –, bastante enérgico y elegante a la vez (curiosamente, en este tema se hace un uso especial del mellotron). Tomado en bloque, Pathfinder exhibe una mayor inclinación hacia un rock y blues más pesado y agresivo que el inmediatamente anterior, pero sigue conservando la misma sensibilidad melódica e interés dirigido hacia lo sinfónico. Los temas más representativos de la orientación general de este disco son ‘The Witch’, ‘From Shark To Haggies’, y la canción de cierre, ‘Madame Doubtfire’. El segundo de los temas mencionados combina fluidamente estructuras rítmicas blueseras y célticas, pero particularmente es el último el que más llama la atención: iniciado frontalmente con un compás rockero claramente marcado, sazonado con arpegios de clavicordio, concluye de forma híper-climática en una orgía psicodélica de gritos espasmódicos y efectos de órgano y guitarra, a modo de un ritual satánico, despedido con un breve campaneo fúnebre. Aunque no exhibe tanta imaginación ni diversidad como WoC, este disco también resulta ciertamente recomendable, al menos en parte.
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Beggar’s Opera
Sale Virginia Scott
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Beggar’s Opera
Get Your Dog Off Me! (73)
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Beggar’s Opera
Sagittary (74)
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Beggar’s Opera
BBeggars Can't Be Choosers (79)
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Brand X
Unorthodox Behaviour (76)
por César Inca
Brand-X fue la respuesta británica a Return to Forever y Weather Report, es decir, cultivó un jazz-rock enérgico, con alta sensibilidad melódica, y bastantes toques funky y latinos. Además sirvió como un vehículo de expresión jazzera de Phil Collins, simultáneamente a una época en la que, inmediatamente tras la partida de Peter Gabriel, Genesis como cuarteto también empezaba a darle mayor espacio al jazz. El primer tema, ‘Nuclear Burn’, pone las cosas en claro desde el punto de partida. La influencia del jazz-fusión norteamericano más ‘alegre’ le sirve a Brand-X como una base para la elaboración y ejecución de melodías intrincadas pero fácilmente reconocibles. El nivel de destreza repartido entre todos los miembros de la banda es impecable. Goodsall se luce en sus rápidos fraseos en las guitarras eléctricas y acústicas sin perder el control sobre la melodía, y Jones sabe sacarle el jugo a sus bajos, especialmente, el sin trastes, mientras que Collins se pasea libremente en su batería con sus recurrentes redobles a la par que va sosteniendo las complicadas estructuras rítmicas de los temas; por su parte, Lumley sabe guardar un perfil más discreto dentro del ensamble, apoyando a la sección rítmica, para luego lucirse en solos limpiamente ejecutados. ‘Born Ugly’ y ‘Smacks of Euphoric Hysteria’ exhiben algunos de los momentos más intrincados de este disco sobre una base rítmica abiertamente funky, la misma que se repite de forma un poco más “ligera” en ‘Running of Three’ y el mismo que da título al disco. El lado más relajado de Brand-X se manifiesta en ‘Euthanasia Waltz’ (junto con ‘Born Ugly’, uno de mis favoritos de este disco) y el breve tema de cierre, ‘Touch Wood’. En resumen, un disco bastante redondo, y apto para entrar en la colección de cualquier exigente amante del jazz-fusión.
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Brand X
Morrocan Roll (77)
por César Inca
La mayor diversidad en la instrumentación (Collins se anima a tocar un poco el piano, Jones hace lo propio con la marimba y el arpa eléctrica, y Goodsall con el sitar, la entrada de un percusionista adicional invitado) nos invita a imaginar que en este segundo disco de Brand-X se quiere introducir una mayor dosis de experimentación, lo cual se confirma desde el primer tema, ‘Sun in the Night’, construido sobre una base rítmica y armónica de inspiración hindú. Los dos siguientes temas (‘Why Should I Lend You Mine’ y ‘... Maybe I’ll Lend You Mine Anyway’) se explayan en ambientes etéreos y envolventes, exhibiendo una serena belleza y una simplicidad engañosa. En los temas que vienen después, como ‘Hate Zone’ y ‘Disco Suicide’, la dimensión funky resurge con la energía que ya había sido exhibida en el trabajo anterior, mientras que ‘Malaga Virgen’ exhibe coquetos toques de latin jazz elaborando un atractivo tema exótico. También merece especial mención el alucinante – aunque breve – solo de bajo sin trastes de Jones. En suma, un disco que incorpora nuevos matices al sonido de Brand-X conservando a su vez sus delineamientos estilísticos originales.
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Brand X
Livestock (77)
Tal como orienta el título se trata de temas en vivo completado con material que permanecía archivado. Los segmentos en vivo son registrados en el Ronnie Scott's Club, Londres en setiembre de 1976, en el Hammersmith Odeon y The Marquee Club, Londres, en agosto de 1977. Tocan tres temas en vivo, entre ellos "Malaga Virgen" (nombre del licor preferido de Percy Jones) del álbum "Morrocan Roll" y el tema que abre el disco “Nightmare Patrol" en los que el baterista no es Phill Collins que se encontraba de gira con Genesis, sino Kenwood Dennard (luego tocará con artistas como Jaco Pastorius o Miles Davis), quien tiene oportunidad de exhibir su talento saliendo más que airoso. La participación en vivo de Collins se reduce al reposado "Isis Mourning", en el que cuenta con el apoyo del percusionista Morris Pert. Los temas en estudio que corresponden a grabaciones cronológicamente previas a “Morrocan Roll” son Euthanasia Waltz en una versión diferente a la de "Unorthodox Behaviour" y un tema asentable en las vertientes funky de la fusión llamado "Ish". Probablemente uno de los discos menos apetecibles de la banda, aunque no por ello descartable.
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Brand X
Masques (1978)
John Goodsall y Percy Jones mantienen su estampa y protagonismo en la banda, con destacadas interpretaciones en sus respectivos instrumentos. Morris Pert ocupa un rol más estelar conquistando un lugar en el piano además de encargarse de la percusión y contribuyendo con tres de las siete composiciones, el delicado "Black Moon", "Deadly Nightshade" un tema de ímpetu y complejidad creciente, y "Earthdance" intenso y de tonalidades latinas. Claro que la actuación principal en teclados no es de Pert sino el recién llegado Peter Robinson que claramente sabe balancear su trabajo con el de la guitarra de Godsall, además de componer junto a Jones el intrigante tema que da nombre al álbum, en el que el bajista se explaya a gusto tal como hace repetidas veces en el álbum. Chuck Berri en la batería alcanza el nivel deseable en un sitial previamente ocupado por talentosos. Un disco de ritmos variados, bastante heterogéneo con algunos momentos mejores que otros.
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Brand X
Product (79)
La banda se transforma en un ir y venir de personal y la fusión y el rock progresivo ceden lugar ante el pop, los ritmos bailables y la accesibilidad. Collins nos aporta más pruebas de su capacidad para romper las estructuras que han hecho famosa a una banda incorporando su voz monótona y sus ritmos bailables (auque hay que aclarar que uno de los temas en que da muestras de esto tiene la autoría de Godsall, más allá de estar impregnado del estilo de Collins). Fuera de los dos temas cantados “Don't Make Waves” y “Soho” (que me recuerda al desafortunado “Illegal Allien” de Genesis), la banda demuestra su calidad interpretativa y su virtuosismo en el resto de los temas instrumentales, auque parecen no encontrar el camino a lo largo de todo el álbum. Es curioso que los miembros originales no aparezcan juntos en ninguno de los temas del álbum, lo que tal vez de una explicación de la notable falta de coherencia de la obra.
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Camel
Camel (1973)
por César Inca
Camel es una de las bandas más fundamentales de la corriente progresiva sinfónica, y aun hoy en día sigue siendo una poderosa fuente de inspiración e influencia en muchas talentosas bandas progresivas contemporáneas. Su primer disco, titulado al igual que el grupo, sirve ante todo como un anticipo de la orientación fuertemente melódica que marcará en adelante su estilo. Sobre una estructura rítmica firme y bien afiatada, las texturas y solos de guitarra y teclado se exhiben con una total naturalidad, sin desprenderse de las armonías de base. Sin embargo, se nota en el material de este disco un fuerte apego a las vertientes musicales practicadas por bandas como Caravan (en sus dos primeros discos) y Steely Dan, lo cual ciertamente impide que se trabaje una mayor sofisticación en los temas. De todos modos, cabe destacar los dos instrumentales, “Six Ate” y “Arubaluba”, así como “Mystic Queen”, una hermosa y sugerente balada de corte haendeliano, y otro más energético titulado “Never Let Go”, que anuncian el estilo sinfónico que brillará con todo su esplendor en posteriores grabaciones
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Camel
Mirage (1974)
por César Inca
Éste es el primer disco donde empieza a cimentarse plenamente la orientación sinfónica que se volverá emblemática de esta banda, así como un trabajo más concienzudo y osado de las melodías y texturas instrumentales. Cada uno de los cinco temas que conforman “Mirage” es una joya, tanto en la composición y arreglos, como en la interpretación. “Free Fall” y “Earthrise” son dos temas de corte jazz-rock que sirven para expresar fuertes dosis de energía y algunas poderosas exhibiciones pirotécnicas en la guitarra y los sintetizadores. “Supertwister” es un hermoso instrumental de corte eminentemente bucólico, con algunos sugerentes pasajes jazzeados, donde Latimer reemplaza su guitarra por una flauta: como dato anecdótico, cabe mencionar que este tema fue compuesto por Bardens como un homenaje a los músicos de la banda holandesa Supersister. Con todo, los temas que a mi gusto resaltan más dentro de este conjunto de por sí impresionante son las dos suites: “The White Rider” y “Lady Fantasy”, esta última destinada a convertirse en uno de sus temas más emblemáticos. Ambas suites despliegan una variedad de registros en las melodías, ambientes y estructuras rítmicas, realmente digna de elogio. En ellas se suceden pasajes tenues y románticos con otros más oscuros y psicodélicos, siempre bajo las coordenadas preciosistas del sinfonismo más elegante y exigente.
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Camel
The Snow Goose (1975)
por César Inca
Tomando como inspiración la novela corta del mismo nombre escrita por Paul Gallico, la dupla Latimer - Bardens la tarea de componer, y el cuarteto las de arreglar y grabar este concept-disc completamente instrumental. La primera novedad que se hace evidente es el uso de un conjunto de músicos de cámara bajo la dirección de David Bedford, quien se hizo cargo de los arreglos orquestales. Como se puede adivinar, en este disco el enfoque sinfónico ocupa una posición prácticamente exclusiva, lo cual significó en comparación con el disco anterior una cierta renuncia a la energía rockera que era más evidente allí. Pero esto no quiere decir que este disco carezca de fuerza, pues no es así: solamente que dicha fuerza se traslada al aspecto emocional y significativo de las partituras de los temas. Tanto las melodías y armonías de guitarra y teclados como la participación de instrumentos clásicos sirven como canales de transmisión de los eventos y las emociones que tienen lugar en el transcurso de la cercana amistad de Rhayader y Fritha. A lo largo de los casi tres cuartos de hora que dura este disco destacan temas de tendencia pastoral como “Rhayader”, otros más rockeros como “Rhayader Goes To Town” y “Flight of the Snow Goose”, además de las joyas sinfónicas “The Snow Goose”, “La Princesse Perdue” y “Dunkirk”: las dos primeras, rebosantes de una inmaculada elegancia, y la última, con un marcado ambiente marcial, imponente en su soberbia expresividad. La sección rítmica, tan eficaz y bien afiatada como siempre. La exacta similitud en los pasajes de piano eléctrico que sirven para abrir y cerrar el disco logra darle un eficaz carácter circular a este prodigio musical. Es abundante el porcentaje de seguidores y comentaristas que sitúan este disco como el mejor de la carrera de Camel, y yo en lo particular me sumo suscribo esta opinión, claro está, sin por ello desmerecer otros discos.
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Camel
Moonmadness (1976)
por César Inca
Otra obra bien lograda de este grupo, sin embargo adolece de un trabajo de producción muy plano, que no supo aprovechar todas las potencialidades del material contenido de este disco en una forma integral. Esto se nota ante todo en “Song Within A Song”, un tema muy inspirado en el aspecto melódico, que no llega a sonar todo lo emotivo y sugerente que debió (compárese con la versión del mismo tema en le doble en vivo de 1977, “A Live Record”). Pero también hay muchos aspectos positivos que destacar aquí. Por ejemplo, ese hermoso y meditativo canto a la futilidad de la vida que es “Spirit of the Water”, tan envolvente a pesar de su brevedad. Per lo más destacable del repertorio de este disco está en sus últimos dos temas, “Air Born” y “Lunar Sea”. El primero es un tema delicado que se apoya en una secuencia de melodías nostálgicas muy inspiradas, no muy complicadas, pero elegantemente adornadas y arregladas, dando lugar así a una canción bastante conmovedora; el segundo es un variado y energético instrumental, en el cual se suceden secuencias hipnóticas de teclado, con otras secciones trepidantes e intrincadas de orientación jazz fusión sobre las cuales se lucen prolongados solos y ambientes de mini moog, aparte de un poderoso y bien estructurado solo de guitarra. Para concluir, cabe mencionar que el instrumental “Chord Change”, visto en perspectiva, sirve como un anticipo de las cosas que habrían de venir en sus dos siguientes trabajos discográficos.
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Camel
Rain Dances (1977)
por César Inca
Dada la intención del grupo por incorporar más aspectos jazzeados dentro de su estilo sinfónico (idea ante la que Doug Ferguson se mostraba abiertamente reacio), no debe sorprendernos que un bajista como Richard Sinclair, salido de las canteras más ‘íntimas’ del Canterbury, pudiera acomodarse tan bien y tan rápido a la banda. Esta orientación jazzística se muestra frontalmente desde el tema de entrada, el instrumental “First Light”, así como en “Metrognome”, “Skylines” y “One of These Days I’ll Get An Early Night”. Esto, en vez de adulterar, sirve para explorar exitosamente en nuevas formas de expresión, mientras que la capacidad de crear y arreglar melodías atractivas y sugerentes queda intacta. La participación como invitado en varios de estos temas de parte de Mel Collins también colabora con una oportuna adición de colores instrumentales al servicio de los intereses estilísticos mostrados en este disco. Esto queda demostrado no solo en los temas ya mencionados, sino también en la bella balada característica “Tell Me”, y en “Unevensong”, otra canción sumamente atractiva. Mención especial merece “Elke”, un ‘paisaje’ instrumental compuesto por Latimer y ejecutado por él mismo en dupla con un invitado de lujo, Brian Eno. En general, “Rain Dances” resulta ser un disco tan inspirado y variado como cualquiera de los tres anteriores, destilando una mayor dosis de frescura y espíritu extrovertido.
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Camel
A Live Record (en vivo) (78)
por César Inca
He aquí un verdadero registro (otro sentido de la palabra ‘record’ en español). En vez de presentarnos un resumen de un concierto de una gira reciente, en este vinilo se hace un recuento histórico de varias interpretaciones en directo. Aparecen temas como “Skylines” y “Lunar Sea” que sirven para manifestar la nueva vertiente más jazzeada que Camel venía cultivando por entonces; esto también se nota en el atractivo re-arreglo que hacen de “Never Let Go”, un tema de su primer disco. También aparecen interpretaciones ejecutadas por el cuarteto original, en “Liggin’ At Louis’” y “Lady Fantasy”, donde no hay un sonido tan pulido, pero igualmente pletórico de energía. El gran atractivo de este registro está en la versión íntegra de “The Snow Goose”, interpretada en octubre de 1975 en el Royal Albert Hall, con el masivo apoyo de la London Symphony Orchestra. La más notoria y ciertamente pomposa presencia orquestal, junto con la adición de algunos nuevos pasajes musicales y unos arreglos más extensos en otros ya existentes, sirven conjuntamente para realzar la emotividad inherente tanto a la partitura como a la historia conceptual. Con ello, la unión de grupo y orquesta logra lo que en principio podría parecer imposible: mejorar lo ‘inmejorable’.
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Camel
Breathless (78)
por César Inca
El siguiente disco en estudio de Camel resultó un punto de inflexión verdaderamente dramático. A pesar de contar con la misma formación que ideó y grabó el genial “Rain Dances”, las opciones estéticas mostradas en este trabajo resultaron francamente irregulares, llegando a ni veles de inconcebible mediocridad. No hay que buscar aquí un único responsable: es un error de parte de todos, en su conjunto. Consciente de la crisis de creatividad que venía ocurriendo, Pete Bardens se apartó de Camel poco antes de que terminaran las sesiones oficiales de grabación. Tenemos aquí desvergonzadas concesiones al pop ‘mainstream’ como “Summer Lightning” y “You Make Me Smile”, y otros más inspirados, como el tema homónimo del disco, que adolece de unos arreglos demasiado edulcorados, quitándole así toda la fuerza expresiva que pudo haber exhibido bajo otras circunstancias. También tenemos joyas como “Echoes” y “The Sleeper”, donde se retoman las virtudes melódicas y la elegante sofisticación que hasta ahora habían caracterizado a esta banda, pero pierden brillo en medio de un paisaje tan insípido. Mención aparte merece la breve y hermosa balada que concluye el disco, titulada “Rainbow’s End”, un sentido homenaje de despedida que compuso Latimer a Bardens (al fin y al cabo, eran buenos amigos).
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Camel
I Can See Your House From Here (79)
por César Inca
Algunos cambios serios en la formación tomaron lugar antes de la grabación y elaboración de este disco, lo cual sirvió para darle un poco de frescura y renovación a la creatividad musical. Esto se nota en temas como “Who We Are”, “Hymn To Her”, y “Eye Of The Storm” (este último, traído a Camel por Kit Watkins del repertorio de Happy The Man, su ex-banda), en los cuales se presentan las típicas coordenadas sinfónicas camelianas. También se puede resaltar el tema de inicio, “Wait”, un atractivo ejercicio de jazz-pop, especialmente los pirotécnicos solos duales de sintetizador en la sección intermedia. Desgraciadamente, canciones como “Your Love Is Stranger Than Mine” y “Remote Romance” insisten en proponer concesiones pop con toda la desvergüenza del mundo. Afortunadamente, como si Latimer y cía. Quisieran que el oyente termine con un buen sabor en la boca, el disco concluye con “Ice”, un extenso tema instrumental lleno de serena belleza, ambientes hipnóticos de teclado, y mágicos pasajes de guitarra que, a pesar de su longitud, nunca hastían, sino que invitan al oyente a compenetrarse con la actitud intimista e introspectiva del tema. En suma, un disco que mejora las virtudes del disco anterior, y que en ciertos momentos también repite algunos de sus errores.
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Camel
Nude (81)
por César Inca
A pesar de no ser un disco de los años 70’s, nos permitimos reseñar éste aquí, dado que logra reflejar de manera correcta lo mejor del espíritu setentero de Camel. Aquí se retoma una actitud conceptual, sobre la base de unos hechos reales. El argumento básico narra la historia de un ciudadano japonés destacado a un fortín solitario durante la Segunda Guerra Mundial, quien en medio de la soledad y enfrentado u una vida más natural, descubre una paz interior que no encontraba en la ciudad. Puedo decir que con este disco, Camel vuelve a elaborar un trabajo coherente, con un nivel bastante parejo, y devolviendo en grandes proporciones la actitud sinfónica de sus discos más legendarios. Incluso los temas más concesivos (“City Life” y “Lies”) incorporan arreglos interesantes, que evitan que se caiga en un simplismo facilista. Son varios los temas que se pueden destacar en este trabajo. “Docks” y “Beached” nos devuelven el Camel más firme y enérgico. “Drafted”, “Pomp And Circumstance” y “The Last Farewell” reflejan la perenne capacidad de Latimer para elaborar melodías inspiradas y envolventes. “Changing Places”, por su parte, transita por senderos étnicos sobre una estructura rítmica constante y precisa. En conclusión, un disco bastante fiel a la mejor tradición de Camel, y que constituyó una de las mejores muestras que el género progresivo aportó a la década de los 80’s.
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Colosseum
Those About To Die Salute You (69)



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Colosseum
Valentyne Suite (69)
Es probable que este disco estuviera muy bien ubicado en una sección "Origenes" del rock progresivo. Creo que ha sido injustamente relegado en su valor musical. A lo largo del álbum desfilan temas orientados fundamentalmente hal jazz y al bues ("jazzy-blues"), sin dejan de lado el pop la psicodelia e incluso el soul. Todo esto dentro de una linea musical totalmente coherente. El trabajo instrumental es muy prolijo, Dave Greenslade en teclados con un estilo muy personal, pero que se podría ubicar entre Keith Emerson y Gregg Rollie, James Litherland con una voz atractiva y buen nivel de recursos en la guitarra, una base de bajo y batería muy ajustada y los vientos que de a momentos tienen un rol sumamente preponderante, que Colosseum expandería un año después al realizar los conciertos en forma conjunta con la New Jazz Orchestra. Album altamente recomendable.
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Colosseum
Daughter of Time (70)
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Curved Air
Air Conditioning (70)
Cuando escuché por primera vez este disco no pude evitar las comparaciones con el Yes de los primeros discos. Tal vez la utilización de melodías cercanas al pop y el timbre de voz de la fabulosa cantante Sonja Kristina sean los elementos más cercanos. Sin embargo las intenciones musicales de Curved Air evidentemente difieren de las del “supergrupo” también británico. La notable devoción de Darryl Way por Vivaldi y el protagonismo de su violín marcan el rumbo de la banda. Los dos temas iniciales It Happening Today (un tema muy pop con riffs de guitarra eléctrica que sobre el final presenta un solo de violín) y Stretch ( un “rock and roll sinfónico”) son los que determinaron mi primera impresión. El tercer tema Screw es una apacible melodía decididamente sinfónica. En la misma variante encontramos a Blid Man. Las mencionadas referencias al monje italiano son expuestas en el tema llamado justamente Vivaldi dónde Way presenta un muestrario de sus recursos con el violín en sus manos. En todos estos temas la guitarra de Monkman, a veces delicada, otras con toques de distorsión nos recuerdan que estamos escuchando rock. Hide and Seek y Proposition son temas de rock progresivo dónde aparecen todos los elementos referidos anteriormente. Vuelven a ejecutar otra hermosa melodía liderada por el violín en Rob One. Las dotes interpretativas de Kristina se lucen en Situations. Final con el “prette rosso” y sintetizadores en Vivaldi with Cannons. Un disco imperdible para los amantes del rock sinfónico.
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Second Album (71)
Como es característica en el grupo buenas melodías bien cantadas por Sonja Kristina. En los primeros temas (Young Mother, Back Street Luv) Monkman le roba el protagonismo al Way, imponiendo los teclados sobre el violín. En el primer tema el VSC3 sobresale escandalosamente, dando la impresión que debieron desprender a Monkman para permitir la entrada de Way. Jumbo es una canción que podría formar parte de un musical de los 50 o 60. You Know es un tema más intenso elegantemente ejecutado pero bastante intrascendente. Puppets nos muestra por única vez en el álbum a Way en teclados (piano) y si bien el tema es irreprochable no logra levantar el nivel. Por fin Everdance nos muesta a la magnífica dupla que componen la voz de Kristina y el violín de Way, en el medio del tema se entromete graciosamente el VSC3. Bright Summers Day '68, nos deleita sin deslumbrar con la voz casi susurrada de Sonja y un corto contrapunto de guitarra y violín con alguna incursión de órgano y clavicordio. Piece of Mind es el tema más pretencioso del álbum, donde aparece todo lo descripto en los otros temas y algo más. Lo mejor del disco, aunque no alcanza para repetir la calificación de la primera obra del grupo. Por suerte un año después editarán el excelente Phantasmagoria.
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Phantasmagoria (72)
Una joyita de bellas melodías y cuidadosa instrumentación. La voz de Sonja Kristina suena maravillosa en todos los temas. "María Antoinette" cuenta el final de la reina en manos de los revolucionarios en una canción de tono épico que da paso de a momentos a un rock."Melinda (More or Less)" es una canción de raices folk con la voz de Kristina acompañada de flauta en la melodía sobre un manto de harpischord y guitarra acíustica y un solo de violín, simplemente bello. En "Not Quite the Same" predominan los vientos en armoniosa combinación con el Moog. Kristina descansa en el instrumental " Cheetah" liderado por el violín de Way y en la infaltable referencia a Vivaldi llamada... ¡"Ultra-Vivaldi"! ejecutada en sintetizador."Phantasmagoria" es un tema bastante convencional y "Whose Shoulder are You Looking Over"esta construido con el procedimiento de sontetizar la voz de Sonja Kristina. "Over and Above"vuelve a las complejas instrumentaciones en uno de los temas más logrados del disco con teclados, vientos, xilofón y violines para telón de la voz esta vez susurrada de Kristina. Final con el divertido "Once a Ghost, Always a Ghost". Excelente disco.
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Air Cut (73)
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Lovechild (73)
Publicado en 1990 El núcleo que graba Aircut, luego de la salida de Monkman y Way "por diferencias musicales", conformado por Mike Wedgwood y la miembro original Sonja Kristina, ahora junto a dos jóvenes prodigios, Kirby Gregory como guitarrista y Eddie Jobson en violín y teclados y a Jim Russell en batería, dejan como testimonio grabado este interesante álbum que recién viera la luz en 1990."Exsultate Jubilate" con el arreglo de un tema tradicional del tecladista invitado John O'Hara es una digna y pomposa apertura al álbum. El maravilloso "Lovechild" muestra que la llama aún está encendida, Jobson no permite que extrañemos a Way y Sonja canta tan maravillosamente como siempre. Al igual que el tema que sigue está compuesto por S. Kristina. "Seasons" es una bella balada, pero tiene síntomas incipientesde agotamiento de ideas, algo disimulado por el atractivo ensamble de la guitarra y el violín. "The Flasher "(Kirby Gregory) es un tema poco trascendente compuesto para el lucimiento de la guitarra. En "Joan" es Jobson quien hace lo propio con el piano con algo más de exito que su compañero. "The Dancer" (Sonja Kristina), sirve para recuperar la esperanza en las buenas melodías y bellos arreglos. En cambio pueden dejarse pasar los aires bodevilescos de "The Widow" (Sonja Kristina). El cierre con "Paris by Night" con otro trabajo solista de Eddie Jobson nos deja preguntándonos cuál era el sentido de cohesión de esta banda durante estas grabaciones.
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Live (75)
Sorprendentemente la formación clásica se reúne quedando ahora afuera Mike Wedgwood y entrando en su lugar un bajista norteamericano. Realizan una gira británica y dejan como testimonio este impresionante registro, grabado en Cardiff University and Bristol Polytechnic, en diciembre de 1974 bajo el control de David Hitchcock. "It Happened Today", "Marie Antoinette", "Back Street Luv", "Propositions", "Young Mother", "Vivaldi" y "Everdance" se suceden en energéticas versiones en las que las virtudes de Way y Monkman quedan reiteradamente reflejadas y la voz de Sonja se exhibe, tan melodiosa como siempre pero más salvaje que en estudio. Excelente álbum que recomiendo firmemente, una excelente forma de iniciarse en esta banda para quien todavía no lo haya hecho. Fabulosas versiones de "Vivaldi"(con delirantes pasajes de Way), "Everdance" (Way y Monkman demostrando quienes son los dueños de esos puestos en la banda), "Marie Antoinette" con la desgarrante voz de Sonja.
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Midnight Wire (75)
Kristina y Way deciden seguir adelante con el proyecto Curved Air. Para ello reúnen una nueva banda con la que trabajarán un par de años, editando los dos últimos discos en estudio de la banda. Entre estos músicos se encuentra el más tarde conocido a través de su participación en The Police, Stewart Copeland. Con una notoria inclinación al pop con acercamientos al blues y a formas básicas de rock, la agrupación es una sombra de lo que demostraran en su anterior y excelente álbum en vivo. Algunos pasajes de violín, rememoran los viejos tiempos, pero no son suficientes para recuperar el brillo. Hasta Sonja Kristina luce abúlica. Una pena.
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Airborne (76)
Si el anterior álbum, parecía simplemente un error, Airborne pesar de ser algo superior, borra toda esperanza. Curved Air ha dejado atrás sus buenas épocas. Como estertores finales se puede apreciar la bella melodía de "Broken Lady", o las muestras frustras de impulsividad de "Juno"o algún ligeramente conmovedor pasaje de "Moonshine", pero todas estas buenas intensiones estan matizadas con desabridos temas pop sospechosamente aptos para las FM, que confieso paso de largo cada una de las escasas oportunidades que escucho este álbum. Sombrio fin de ruta para una banda que tuvo épocas de esplendor.
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On Air. Live at the BBC (70-76)
Confeccionado con cuatro sesiones de diferentes épocas. La primera de 1970 es en mi opinión la más impresionante con una excelente ejecución instrumental de notable solidez, presentan "Vivaldi", "Propositions" y "It Happened Today". Dos presentaciones de 1971, al igual que la primera con la formación clásica nos ofrece material algo menos sorpendente aunque también muy interesante. El cd se compelta con temas, en mi opinión prescindibles, de la última etapa de la banda con la formación de los dos albumes finales. Si es por el placer de escuchar a esta banda en vivo, me permito sugerir comenzar por el álbum "Live" de 1975 dejando este como segunda opción.
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Czar
Czar (70)
por Josue Sosa
En la preclara década de los años sesenta, cuando la incipiente congregación de progresivos se emancipaba del beat y de la Psicodelia, y la inclusión del mellotrón era todo un suceso, nace un grupo llamado Czar, contemporáneo de King Crimson, Yes, Emerson Lake And Palmer, Soft Machine, Comus, entre otros tantos más grupos británicos, que sin duda crearon y perfeccionaron al rock progresivo. Con la invención del mellotrón, innumerables grupos ávidos de hallar nuevos sonidos y vibraciones, vieron en éste el método ideal para expresar sus sentimientos y sensaciones a través de la música. Así mismo, imprimían un felling muy especial en cada uno de los temas que componían, particularmente los grupos que utilizaban el mellotrón como recurso para lograr tales propósitos y finalidades. Amantes del primer King Crimson, de Spring y de Gracius, he aquí "Czar" (otrora denominado "Tread Softly on my dreams"), álbum homónimo de esta agrupación del progresivo prematuro y precoz en Inglaterra, que además es uno de los tantos grupos que no recibieron apoyatura y respaldo en los principios de los años setentas. Basados en lo bucólico, Czar produce un muy buen álbum de early prog, el cual recomiendo bastante.
Tread Softly on my dreams, que inicia con un bello y sencillo mellotrón, el cual va haciendo consonancia con los demás instrumentos. La melodía se funda en la diáfana y contemplativa base armónica del mellotrón, así como en la radiante interpretación, cuya fonación se entreteje eficazmente con la tersura producida por el mellotrónico. El tema cuenta con eficaces solos de guitarras, ejecutados por Mick Ware, dándole de esta manera un sonido muy rockero. Vale destacar el buen oficio de Del Gough en la batería, que cumple en cada intervalo del tema.
Cecelia, tema cercano a Crimson, por el dramatismo que éste posee. Inicia con guitarras y órganos bien ejecutados. El órgano también es base en este álbum, y en este tema no es excepción. En el intervalo 2: 20, poco después de unas lastímeras y elegíacas exclamaciones de "Cecelia", Hodges introduce bellos sonidos de celeste y harpsicbord, mientras canta de una manera dulce y, aparantemente, reflexionada, para después enhebrar magníficos órganos y mellotrones. Nuevamente, Ware logra ejcutar un solo de guitarra muy especial, dialogando con el mellotrón y la retumbante batería hasta finalizar el tema.
Follow me, un tema que, en mi opinión, está más allegado al rock de los sesentas, con voces similares a la de los grupos beat, como los KINKS o Erick Burdon. Agradable tema, con un buen manejo de órganos y guitarras. Así pasamos a uno de los temas más resonantes del álbum...
Dawning Of a New Day, bellísima melodía, donde pulula la excelente ejecución de Mick Ware con la guitarra, los siempre omnipresentes órganos y mellotrones de Hogdes y, sobre todo, la emotiva y tierna interpretación de éste último, que evocan una atmósfera opalina, misma que portea al elíseo. Como es costumbre, un depurado solo de guitarra lleva a la melodía a un hermoso final.
Beyond The Moon, otro fúlgido y excitante tema de gran afectividad, donde se funde un sentimiento pletótico de terneza y grácil dulzura. Es uno de mis temas favoritos del álbum, con un buen acompañamiento de guitarras, órganos y la sólida escala del bajo, tan eficiente como antes. Concluye con unos coros de 'ahhhhh, ahhhhh'...., hecho por ellos mismos de una forma muy emocionante.
Today, una melodía con indudable sonido de los Moddy Blues, tranquila y parsimoniosa, que rememora el sonido de los sesentas. 'Today...today', cantan una y otra vez sin cesar. Este tema no nos ofrece muchas variantes, por lo que les invito a que prosigamos con esta aventura, ahora en nombre de....
A day In September, otra de las estupendas melodías inmersas en este álbum. Inicia con un eclesiástico órgano, que esboza la sensación de ingresar a una abadía o ermita en Oriente. El tema es una recreación de algún momento vivido en el mes de septiembre, al parecer sobre una historia de amor mocil. Cunden los órganos bien ejecutados por Hodges, así como los guitarreos de Ware. Mientras dialogan los dos integrantes, al final uno de los momentos más bizarros del álbum, pues Mister Bob Hodges introduce un clásico ritmo de polka, el cual muchas veces lo hemos escuchado en películas de la cinematografía nacional (México), sobre todo en las referentes a los pueblos.
Como Bonus Track, Gemma incluye otro par de temas, los cuales llevan por nombre Oh Lord I'm Getting Heavy y Why Don't We be a rock and roll, temas agradables, aunque no con tanta resonancia y esencia como los imbíbitos anteriormente.
Un estupendo álbum, ideal para los entusiastas seguidores del early progressive inglés de principios de los setentas
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Brian Eno
Here Come the Warm Jets (73)
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Brian Eno
June 1, 1974 (74)
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Brian Eno
Taking Tiger Mountain by Strategy (74)
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Brian Eno
Another Green World (75)
Excelente disco donde Brian Eno logra un producto en el que se combina originalidad, experimentación y accesibilidad. Para ello se reune con un heterogéneo grupo de músicos entre los que están Robert Fripp, Phil collins y John Cale. Si bién la totalidad de las composiciones están firmadas por Eno, la intervención de los músicos acompañantes es definida en cada uno de los temas en que participa. Igualmente se da el gusto de toca todos los intrumentos en algunos temas (In Dark Trees, Sombre Reptiles o el hermoso The Big Ship) mostrándonos su capasidad no solo para los teclados sino también en guitarras y percusión. Eno no oculta su pasión por la música electrónica alemana e incluso su forma de incorporar las voces (en realidad lo más flojo del álbum) se inspira en varios de los cantantes del krautrock. Sin embargo el formato de los temas es bastante cercano al rock (dicho en sentido amplio). Creo que el importante aporte de Brian Eno con sus discos de ambient no nos deben hacer olvidar de obras como ésta.
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Brian Eno
Discrete Music (75)
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Brian Eno
Before and After Science (77)
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Brian Eno
Music for Airports (78)
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England
Garden Shed (1977)
por César Inca
El único trabajo discográfico de esta interesante banda británica salió a la luz en una época en que la ola progresiva estaba perdiendo el impulso del público, la prensa y la industria, y es por ello que a algunos les puede sonar ‘desfasado’. Sin embargo, esto no debe en principio llevarnos a negar sus evidentes méritos artísticos. “Midnight Madness”, el tema inicial, comienza con unos toques juguetones de sintetizador, a los cuales luego se unen el mellotron y el órgano, para inmediatamente después, dar campo a un trabajo grupal intrincado y bien armado, y sirve para anunciar exactamente al oyente de qué va el asunto. Todas las canciones de “Garden Shed” están elaboradas sobre las pautas típicas del sinfonismo británico melódico que fuera cultivado sistemáticamente por Yes (71-72) y Genesis (70-74), con ciertos toques de Supertramp (74-75): exhiben una amalgama bien estructurada de sensibilidad melódica y estructuras rítmicas múltiples, ejecutada con bastante precisión y elegancia, añadiendo además unos atractivos y emotivos juegos vocales. Por otra parte, también se deja un poco de espacio para temas más reposados y concisos, como la corta balada “All Alone”, o “Yellow” (bonus track de la edición en CD). Aunque England trabaja sobre la base de un ensamble bien armado, son los teclados y sintetizadores los instrumentos que cobran mayor presencia a lo largo de todo el disco. Los pilares de este disco son los dos temas más extensos, “Three Piece Suite” y “Poisoned Youth”. En líneas generales, un disco bastante interesante y agradable, aunque no posee la fuerza ni la originalidad de otros clásicos del progresivo británico.
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East of Eden
Mercador Projeted (69)
Ese proceso entre el fin de la psicodelia y los albores progresivos fue dramático en algunos países, cronológicamente prolongado en otros y lleno de excelentes bandas en algunas regiones. Inglaterra tuvo un gran numero de bandas que en lugar de desorientarse, volver al pop o al R&B, continuaron por el camino progresivo. En Mercador Projeted los East of Eden demuestran que sabían lo que querían hacer. Para ellos está migración desde la psicodelia al prog no se trató de una confrontación estilística, sino de un proceso evolutivo que debía quedar plasmado en testimonios. Los temas que desarrollan van desde el rock duro a la balada pero la experimentación y la libertad de la psicodelia confluyen en la magnificencia y elaboración del progresivo en forma constante. Atmósferas orientales, cierto enrarecimiento, variación timbrica con saxos, flautas y violines y hasta alguna referencia a Bartok, a quien homenajean. Formados en Brightone en 1968 alrededor de la figura de su violinista y multi-instrumentista Dave Arbus y luego de un año de tocar en pubs londinenses llegan este primer disco. Luego harán dos más con estilos cambiantes a pesar de la masiva deserción del guitarrista y cantante Nicholson, el baterista Dufont y el excelente bajista York. Por último, la banda continua durante algún tiempo sin Arbus.
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Flash
Flash (1972)
por César Inca
El primer y epónimo disco de Flash significó el resurgimiento de la carrera musical de Peter Banks tras su separación de Yes. El sonido y estilo de la banda no están muy lejanos del sinfonismo enérgico salpicado de jazz y R´n´B que caracterizó los primeros discos de Jon Anderson y cía., lo que nos revela cuán importante había sido el aporte del Sr. Banks en su momento, así como cuánta es su responsabilidad en los cimientos de la personalidad musical de su nueva banda. Tanto Banks como Bennett están a cargo de la composición de la mayoría de los temas, y esto explica la posición destacada que ocupan tanto la guitarra como el bajo en el aspecto melódico de las canciones; mientras, la personalidad más sutil y armónica de Kaye hace que los teclados apoyen más en la sección rítmica que en la melódica, aunque en alguna ocasión suena un diestro solo de órgano o de sintetizador. El baterista exhibe un estilo jazzero sobrio, que no se excede en los redobles, sino que tiende a establecer sólidos patrones rítmicos, mientras que la voz de Colin Carter suena como un híbrido entre la melodiosidad de Jon Anderson y la sensibilidad soul de Steve Windwood. El material de este disco es bastante parejo, aunque como es típico, es en las canciones más extensas donde el ensamble instrumental (en especial el guitarrista) tienen más espacio para lucirse: "Small Beginnings", "Children Of The Universe" y "Dreams Of Heaven". No siempre encontraremos melodías muy inspiradas, pero sí un espíritu mayormente optimista en ellas; el nivel de ejecución es un buen ejemplo de correcto ensamblaje grupal.
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In The Can (1972)
por César Inca
El segundo disco de Flash, aunque se mueve bajo el mismo estilo sinfónico - jazzero del primero, muestra un sonido más fuerte, así como melodías más inspiradas. Dada la ausencia de un tecladista permanente, las guitarras cobran una mayor presencia para llenar los espacios armónicos de los temas, además de cumplir con el aspecto melódico y ejecutar solos, con esto, Banks afianza su posición de líder musical de la banda. El ensamble instrumental se muestra también más compacto. El vocalista, por su parte, aporta composiciones propias al repertorio del grupo: como se puede notar, a pesar de la ausencia de uno de los miembros originales, no se produjo una pérdida de fluidez en las ideas musicales. De los cinco temas que conforman este tema, tres son notoriamente extensos: "Lifetime", "Black & White" y "There No More" duran más de diez minutos, y es en ellos donde aparecen los momentos más altos de creatividad melódica, complejidad rítmica y virtuosismo instrumental de que Flash era capaz. También "Monday Morning Eyes", un tema más breve, resulta bastante atractivo, mientras que por otro lado, "Stop That Banging" no pasa de ser un simple y juguetón solo de batería. El balance general es bastante positivo: para muchos, lo mejor grabado por este (ahora) cuarteto.
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Out Of Our Hands (1973)
por César Inca
Mientras Peter Banks estaba trabajando en su primer disco solista “The Two Sides Of Peter Banks” (a la sazón un buen trabajo, con la invalorable colaboración de Jan Akkerman), el resto de la banda estaba impaciente por grabar un tercer disco, aprovechando la relativa buena acogida que había tenido “In The Can”. La falta de una atención debida a las sesiones de composición y arreglos de los temas que conformarían este disco por parte del líder afectó al resultado final, tal como aparece plasmado en su grabación y edición. La idea central de “Out...” consistía en una suite conceptual en torno a las piezas de ajedrez; mientras, para los arreglos instrumentales se incorporó el mellotron, el clavinet y más sintetizadores. Estaba clara la intención de explorar más en las estructuras sinfónicas que iban a enriquecer el sonido del grupo. Al final, “Out...” no pasó de ser una colección inconexa de canciones pobremente arregladas, sin memorables momentos de lucimiento. Tras esta severa frustración artística, la banda decidió disolverse definitivamente.
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Gentle Giant
Gentle Giant (70)
Otro de los grupos británicos con contenido folk en sus composiciones. No de la misma forma de Gryphon que evoluciona desde la música tradicional hacia el rock, sino más bien como Jethro Tull creando una fusión entre el folk y el rock. Originarios de Glasgow, los tres hermanos Shulman unen sus talentos a los de un cuarto multinstrumentista Kerry Minear, un guitarrista Gary Green y un baterista Martín Smith, más un grupo de colaboradores para realizar este finísimo producto. El tema inicial "Giant" presenta cambios rítmicos y una ajustada instrumentación dónde se destacan los teclados de Minear y la orquestación con un correctísimo manejo de las voces. "Funny Ways" es una agradable melodía de raices folk con violines y cellos. Vuelve la potencia en "Alucard" dónde aparecen los juegos corales típicos de la banda. Otra graciosa melodía en "Isn´t It Quiet and Cold", nuevamente con cellos y violines, ahora con piano y vibráfono. "Nothing at All" tiene un sonido que se acerca bastante a Jethro, no por la flauta como podría sospecharse sino por el riff de guitarra que sobresale en el tema, incluye innecesario solo de batería. "Why not" es como un rock progresivo de riffs de guitarra que se interrumpe para ofrecernos una linda melodía y pronto retornar a la potencia. Ofrenda a la realeza con "The Queen" y final para un muy buen disco debut.
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Acquiring The Taste (71)
Finísimo producto del grupo británico. Después del auspicioso disco debut, nos ofrecen esta magnífica obra donde han perfeccionado el manejo de las voces, pero más importante aún, han expandido su capacidad compositiva e instrumental. El albúm es excelente y personalmente creo que es el mejor de la banda. Los miembros de la banda comentan que su objetivo era expandir las fonters de la música popular contemporánea con risgo de no ser una banda poco popular. Se los puede acusar, en todo caso de no haber seguido en esta linea posteriormente y realizar obras como Octopus o más notablemente In a Glass House dónde estos preceptos son abandonados en pos de lograr un sonido más convencional. Es de remarcarse el mayor contenido clásico en las composiciones y la mayor utilización de mayores instrumentos percusivos, mellotron y sintetizadores. No dejan de lado el folk y el rock, pero estos estilos no son tan predominantes como en las posteriores obras. Altamente recomendable.
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Three Friends (72)
por César Inca
El tercer disco de GG fue el que empezó a generar un cierto perfil público. Se trata de un disco conceptual en torno a tres amigos de colegio que, ya adultos y sin verse desde hace muchos años, se encuentra casualmente y hablan sobre los diferentes rumbos que han tomado sus respectivas vidas: uno es un obrero de construcción, otro es un artista plástico, y el tercero es un exitoso empresario. Menos sofisticado que el anterior desde el punto de vista estilístico, aquí tienen más presencia los elementos jazzeros y blueseros, lo cual estaba garantizado por el notorio piso rítmico provisto por el nuevo baterista. La parte folclórica y clásica es mucho menos acentuada que en los dos discos anteriores, pero se hace presente de manera avasalladora en la majestuosa balada que cierra el álbum, con una breve pero hermosa sección coral. Más significativo de la orientación “cruda” del álbum es el tema “Peel The Paint”, que incluye un delicioso jam de guitarra y batería al estilo de Cream y BS&T. También llama la atención “Mister Class And Quality?”, un tema de onda bluesera en el que se da amplio espacio a un constante riff de violín céltico. Aunque no se trata de un disco que exhiba los usuales niveles de elegante extravagancia instrumental y vocal tan personales para GG, es recomendable en especial para los recién iniciados.
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Octopus (73)
por César Inca
Con su cuarto disco, GG vuelve de forma masiva a jugar con el folk céltico y lo medieval. Pruebas de ello son los temas “Raconteur Troubadour” y “Dog´s Life”; en este último, Philip Shulman toca un instrumento de percusión inventado por él mismo, el mellophone. También encontramos intrincados juegos vocales y armonías disonantes en “Knots” y “The Advent Of Panurge” (dos de los temas más emblemáticos de la carrera de GG), así como la fuerza jazzera - bluesera de “River” y “The Boys In The Band”. Los temas no son muy extensos (el más largo no llega a los seis minutos de duración), pero esto no impide que los temas encuentren espacio para exhibir su extraña belleza a través de sofisticados arreglos instrumentales y vocales. Cabe destacar que la entrada del nuevo (y definitivo) baterista, John Weathers, gracias a su estilo directo y preciso de tocar su instrumento, significó la cimentación y maduración de la dimensión rockera de la música de GG: la base rítmica encontraba así un piso más firme sobre el cual podían desenvolverse las intrincadas melodías y armonías de las canciones. En definitiva, un gran disco que se cuenta entre uno de los más favorecidos por el aprecio de los fans de esta banda. El ánimo general que destila este disco es bastante alegre, lo cual servirá de interesante contraste con el tono más oscuro de su siguiente disco.
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 In A Glass House (73) El albúm tiene un excelente sonido, los integrantes tocan a un nivel inmejorable, las armonías vocales son sumamente agradables. El sonido se endurece algo, sin dejar de lado pasajes con hermosas melodías tanto instrumentales como vocales. La ausencia de Phil Shulman (saxo, trompeta, flauta y voz) parece sentirse. A esta altura uno se pregunta que fue de aquella declaración de búsqueda de nuevas fronteras para la música, realizada en la época en que se editó el magnífico "Acquiring The Taste". Quien no haya escuchado la obra anterior de Gentle Giant y guste de este tipo de música quedará encantado con este álbum. El oyente más pretencioso quizá prefiera las anteriores obras, especialmente "Acquiring The Taste". Como hecho curioso este álbum que parecería tener mayores intensiones comerciales no fué editado originariamente en USA. La rotura de vidrios al comienzo de "The Runaway" es por si sola un clásico.
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The Power And The Glory (74)
por César Inca
Aquí tenemos otro disco conceptual entregado por GG, en esta ocasión, centrado en el ascenso y caída de un primer mandatario; las líricas se centran en una visión maquiavélica de la carrera política. Musicalmente hablando, se trata de un disco donde la fuerza rockera ocupa un espacio importante, con toda la energía y furia que eso implica: “The Face” y “Valedictory” son dos de las canciones más agresivas que han grabado estos músicos, en especial el segundo, en donde el órgano de Minnear adquiere una dimensión purpleiana. Pero también entran a tallar los típicos aspectos célticos y medievales / renacentistas (“Cogs In Cogs”, “No God´s A Man”), así como las disonancias armónicas (“So Sincere”, otro de los temas emblemáticos de la historia de GG). También llama la atención “Playing The Game”, una canción que incorpora diversas melodías sobre una base funky, donde el vocalista principal inaugura el Shulberry, un instrumento de cuerda inventado por él mismo. Sin llegar a los niveles de grandeza de “Acquiring The Taste” u “Octopus”, es un disco bastante recomendable. La edición en CD trae un bonus track, precisamente el tema que da título al disco y que en su momento no pudo ser incluido en el vinilo original.
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Free Hand (75)
por César Inca
Tal vez éste sea el disco perfecto para iniciarse adecuadamente en GG. Cada uno de los siete temas que componen “Three Friends” exhibe una línea melódica atractiva, y a la vez, un notable nivel de complejidad en sus arreglos que obedece fielmente a los osados cánones experimentales del grupo. Básicamente, parece que GG quiso hacer en este disco a la vez una recapitulación y un ahondamiento en sus diversas fuentes de inspiración. “Just The Same” y “Free Hand” son efectivos ejercicios de jazz-rock, mientras que “Time To Kill” se apoya más en estructuras rítmicas heredadas del blues negro. Por el lado más delicado, destaca la hermosa balada de corte hímnico titulada “His Last Voyage”, así como los excéntricos juegos corales e instrumentales mitad jazzeros, mitad renacentistas de “On Reflection”, y esa atractiva pieza instrumental de corte medieval llamada “Talybont”. Por último, el violín eléctrico destaca de forma particular en “Mobile”, el tema que cierra el álbum, donde el sonido pesado del rock se conjuga a la perfección con el espíritu juguetón de la música celta. En líneas generales, solo cabe deshacerse en elogios para un disco donde convergen altas dosis de energía, creatividad, diversidad melódica y destreza interpretativa a raudales. Apoyado sobre el culto que se fue formando en torno a GG con la edición y difusión de los discos anteriores, “Free Hand” logró un nivel de ventas más que aceptable en Europa y la costa este de EE.UU., lo cual habría de significar el mayor logro comercial de su carrera: buena parte del material de este disco habría de formar parte necesaria del repertorio de sus conciertos desde entonces hasta el final de su carrera.
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Playing The Fool (76) (en vivo)
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Interview (76)
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The Missing Piece (77)
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GGiant For A Day (78)
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Greenslade
Greenslade (73)
por César Inca
Tras la disolución de Colosseum, una de las bandas pioneras más exitosas del jazz - rock británico, una de sus figuras más prominentes, el tecladista Dave Greenslade, fundó este cuarteto, y lo lideró al alimón con Dave Lawson. Los otros dos miembros, Reeves y McCulloch (baterista de King Crimson en el disco "Lizard"), lejos de limitarse a servir como telón de fondo para sus compañeros, colaboran de manera crucial con las tendencias melódicas del grupo a partir de su base rítmica eminentemente jazzera. El estilo general de Greenslade incorpora en dosis iguales la energía del jazz - rock, el melodicismo sinfónico y la crudeza del blues eléctrico: a esto último colabora el sonido "casi sucio" del órgano, pianos eléctricos, mellotron y a veces el bajo eléctrico, así como la voz áspera, a veces agresivas, casi siempre teatral de Lawson. Claras muestras de ello son las canciones "Feathered Friends" y "What Are You Doin´ To Me", aunque las mayores palmas de este disco, según mi opinión, se las lleva el extenso instrumental que lo cierra, titulado "Sundance", que tras un variado despliegue de energía y melodía, cierra con una hermosa conclusión en piano de cola. También llama la atención "Temple Song", por sus graci