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EL ROCK EN GRECIA |
GRECIA
El rock comienza a escucharse en Grecia en los '50 pero no es
hasta la década del '60 que echa anclas para quedarse de la mano
de los primeros intentos vernáculos. Algunos grupos se atreven y
comienzan la producción de sus propios temas, todavía cantados
en inglés. Entre estas primeras experiencias se cuentan la banda
de un juvenil Vangelis, que se hace conocida como "The Forminx",
"The Idols" y "The Olympians".
Recién a finales de esta década se produce la aparición de
"Aphrodite's Child", el grupo de mayor suceso en en la historia
de las agrupaciones de rock griegas, la que luego de su álbum
debut de muy buena repercusión en Francia, se hace conocida a
través de su segundo disco "It's Five O'Clock"
Junto con el éxito Aphrodite's Child, hay que mencionar a
Dionysis Savvopoulos, un autor que explora la fusión del
folklore griego con elementos del rock y que consigue llamar la
atención con sus composiciones.
Llegados ya los años '70s, aparecen otros grupos como "Exadahtylos",
"Pelóma Bokioú" y "Poll" pero los que de alguna manera alcanzan
la clasificación de progresivos son "Socrates", "Axis" y
"Akrita".
Otros artistas de rock muy populares fueron Pavlos Sidiropoulos
y Nikolas Asimos -quien grabó sus primeros tapes en forma ilegal
mientras el país aún estaba bajo la dictadura militar- pero el
género y sus intérpretes perdieron posiciones rápidamente hasta
finales de la década, cuando pareció resurgir un poco gracias a
la aparición del punk.
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Akritas
Akritas (1973)
Integrado por Aris Tasoulis en teclados, Giogos Tsoupakis en
batería y Stavros Logarides en bajo y guitarra, ex integrante
de Poll una agrupación que alcanzó gran popularidad en los
primeros 70s en Grecia. En el único álbum realizado cuentan con
la colaboración de Dimis Papachristou en guitarras y John
Papadopoulos en órgano. Se trata de uno de los discos más
interesantes surgidos de Grecia. Plenamente progresivo, con
aportes de jazz y musica clásica y pinceladas de tradición
musical griega, impetuosos cambios rítmicos y refinados arreglos
para composiciones que conforman una obra conceptual que en nada
tiene que envidiar a trabajos realizados en países con mayor
raigambre dentro del rock progresivo. En algunos momentos se
asemeja a los mejores arquetipos del género sinfónico italiano
por sus trabajadas melodías de tinte mediterráneo, y bien
estructuradas armonías que giran en general en torno a los
teclados y a veces se estructuran alrededor de las guitarras.
Las letras afortunadamente son cantadas en griego. Un trabajo
absolutamente recomendable que hace lamentar la carencia de
continuidad de la agrupación.
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APHRODITE'S CHILD
La banda Aphrodite´s Child se formó en 1967 por el teclista y
compositor Vangelis Papathanassiou que acababa de abandonar
Forminx el grupo pionero del Pop en Grecia, Demis Roussos,
cantante de coros bizantinos y bajista, Lucas Sideras, bateria,
y Silver Kouloris guitarrista que se añadiría a ellos después de
la grabación de su primer álbum. Aunque sus componentes eran
originarios de Grecia, la agrupación cosechó un gran éxito en
Francia (país de acogida), y por extensión al resto de Europa.
Su triunfal debut se produjo con el single Rain And Tears una
versión libre del clásico "Canon" de Pachelbel. Posteriormente
lanzarían al mercado sus irregulares dos primeros álbumes End Of
The World Y It's Five O'clock. Sus influencias iban desde la
música tradicional griega , pasando por el pop más comercial,
hasta el rock psicodélico y sinfónico que practicaban bandas
como Pink Floyd, Procol Harum y Moody Blues. Sin embargo, la
inquietud artística del teclista (auténtico líder del grupo) se
plasmó demoledoramente en el siguiente trabajo, el doble álbum
conceptual 666. (Ramón Sellarës).
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Aphrodite's Child
End Of The World (1968)
En 1967 el compositor y tecladista Vangelis Papathanassiou,
el bajista y cantante Demis Roussos, Anargyros (Silver) Kouloris
como guitarrista y Lucas Sideras en batería y percusión, con la
banda recién integrada deciden intentar éxito en Londres con dos
demos bajo el brazo: "Plastics Nevermore" y "The Other People".
Silver queda en el camino por deber cumplir con su servicio
militar. Por problemas en los permisos de trabajo, rápidamente
se trasladan a Francia. Allí logran grabar la adaptación del
canon de Pachelbel. y alcanzan un considerable éxito que les
permite acceder al álbum en 1968. En esta instancia la peculiar
voz de Roussos y la habilidad en los teclados de Vangelis logran
plasmar una obra que aún inmersa en la psicodelia deja ya
exhibir notables arreglos instrumentales, trabajadas melodías y
aportes de la música tradicional griega. Aunque la escasa
extensión de los temas en general no permite explayarse a las
partes instrumentales todo lo deseable, el trabajo de teclados
es avanzado para la época y lleno de matices, perfectamente
acoplado a los climas que se van generando, que son remarcados
por el dramatismo que imprime Roussos en las secciones cantadas.
Un excelente álbum debut, muchas veces injustamente dejado de
lado ante la magnificencia de su tercer obra.
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Aphrodite's Child
It's Five O'clock (1969)
El éxito obtenido en Francia por la banda con “End of the
World” hace que logren editar algunos singles con los que se
incrementa su popularidad. En 1969 se trasladan a Londres para
grabar el segundo álbum It's Five O'clock. Se trata de una obra
más pretenciosa que la anterior, con arreglos más exuberantes y
en forma paralela con melodías más ampulosas que permiten a
Roussos desplegar todo su histrionismo. Sin embargo musicalmente
no alcanza el impacto del primer disco. Esto no impide a
Aphrodite´s Child, alcanzar ventas más importanes y lugares de
privilegio en los rankings (El simple de Let me Love, Let me
Live, alcanza en puesto n° 1 en Francia). En el seno de la banda
comienzan alguna sfricciones. Vangelis desea recluirse para
trabajar solo en estudio y esto obliga incluso a sus compañeros
a presentarse en ocasiones con su hermano Niko Papathanassiou
ocupando el lugar de los teclados. En 1970 ya están trabajando
en las sesiones de 666 junto al reincorporado Silver Koulouris.
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Aphrodite's Child
666 (The Apocalypse of John)
(1970-1972)
Vangelis se basó en el libro del Apocalipsis de San Juan para su
obra, quizás porque por aquel entonces, tanto él como sus
compañeros andaban enfrascados en la "movida satánica" con una
secta de intelectuales llamada Sahlep, muy de moda en el
mundillo artístico del París de los sesenta y setenta. De hecho
muchas son las colaboraciones en la grabación de componentes de
aquel grupo de iluminados, destacando sobre el resto la de Irene
Papas, la mas famosa actriz de Grecia protagoniza en el tema "?
" una desgarrada y sensual invocación a ese señor con cuernos
que gobierna en los infiernos. (Por cierto, yo no aconsejo su
audición a oídos sensibles). Estamos sin duda ante un álbum
maldito por diversas razones. Su grabación causó la disolución
de la banda porque los restantes miembros de esta, mas amantes
de los hits facilones y las giras repletas de fans femeninas, se
vieron apabullados ante la exhibición de ideas de su líder y el
trabajo que suponía plasmarlas. Todo esto unido al miedo de la
compañía discográfica al fracaso comercial, provocó que esta
ambiciosa obra desarrollada en forma de cuádruple álbum en 1970
retrasara su aparición en formato doble hasta 1972, año en que
tuvo que compartir mercado con otras maravillas del rock, por lo
que no fue valorada en su justa medida a pesar de su
vanguardismo. Hay que tener en cuenta que en la galopante
creatividad de los primeros setenta, dos años era mucho retraso.
Lo que mas llama la atención de este gran trabajo es su
detallada producción, rica en matices y sonoridades
mediterráneas. Con la inclusión en ocasiones de percusiones y
pequeños coros recitando versículos del citado libro del Nuevo
Testamento, que guste o no, le dan un fuerte contenido religioso
al conjunto global. Personalmente destacaría los siguientes
temas entre una avalancha musical de tal magnitud:
The Four Horsemen. Una maravilla en la que Demis Roussos nos
deleita con su refinada voz.
Aegian Sea. Muy atmosférico, en la onda de los Pink Floyd
contemporáneos.
Altamon. Tema de una marcada cadencia, con un estupendo solo
doblado de saxo a cargo de Harris Halkitis, que recuerda a los
de Ian Mc Donald o Mel Collins en los primeros King Crimson.
All The Seats Were Ocupied. Una larga suite, a modo de resumen
de todo el álbum, con psicodélicos desarrollos instrumentales.
Break. Que supone un suave y adecuado final, muy en contraste
con el resto del trabajo, seguramente ese seria el motivo por el
que fue elegido como single.
Después de la disolución de Aphrodite's Child únicamente dos
músicos han destacado en su carrera, Demis Roussos en su faceta
como cantante de pop melódico, y sobre todo Vangelis, compositor
e interprete de multitud de discos entre los que cabe remarcar
Heaven And Hell, Albedo 0'39, Spiral, China, Mask, Direct o El
Greco; también es remarcable su faceta en el campo de las bandas
sonoras de cine o documentales, de las que no se han editado ni
la mitad de sus composiciones; tampoco es necesario presentarlo
a los fans de Yes por sus trabajos junto a Jon Anderson, del que
es un gran amigo. Para concluir objetivamente, hay que reseñar
que 666, la obra póstuma del cuarteto griego, es un álbum a
tener en cuenta en lo que ha sido la historia del rock y,
naturalmente, en la del progresivo. Subjetivamente añadiré que,
aun siendo como es en algún momento un trabajo de difícil
audición, se lo puede considerar como una aventura musical que
no debe quedar en el olvido. (Ramón Sellarës).
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Socrates
Socrates Drank the Conium (1972)
Se trata de un trío integrado por Antonis Tourkogiorgis en
bajo y voz, John Spathas en guitarra y Elias Boukouvalas en
batería. En esta época el nombre de la banda era el mismo de
este primer álbum. Sócrates Drank The Conium estaba notablemente
influenciado por agrupaciones principalmente anglosajonas que se
desenvolvían dentro del formato denominado “Power Trio”, y es de
esa manera que aparecen referencias a Cream y Jimi Hendrix
Experience, aunque también a otras bandas clásicas del rhythm &
blues como Fleetwood Mac. El despliegue instrumental de los
músicos es de alta calidad, particularmente la labor en el bajo
de Tourkogiorgis. Sin embargo la música desarrollada esta
ampliamente superada para 1972, pudiendo tenerse como una obra
interesante referencia de lo que posteriormente será Phos,
reconocido mejor trabajo discográfico de la agrupación.
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Socrates
Phos (1976)
Durante 1975, con Vangelis Papathanassiou como productor
tecladista y percusionista invitado registran el material que
saldrá a la luz en 1976, con el nombre de Phos. George
Tradalidis es ahora el nuevo baterista reeplazando a Elias
Boukouvalas. Las sesiones de grabación transcurren en el Orange
Studio, manejado por el mismo Vangelis. Un gran cambio opera en
la banda. Alejados del rock más rudimentario de su primera
época, abordan ahora un estilo que sin abandonar del todo
ciertas estructuras bluseras se interna en un estilo plenamente
progresivo en el que convergen la elaboración de su propuesta
musical con influencias armónicas de Gentle Giant y redención de
las cimientos tradicionales griegos, como es costumbre en las
bandas de la región. La voz de Tourkogiorgis recuerda de a
momentos a la de Demis Roussos, aunque no despliega el
atiborrado histrionismo del cantante de Aphrodite’s Child. De
más está decir que el rol de los teclados de Vangelis es, al
menos en reiterados pasajes, protagónico. El álbum, el cuarto en
la carrera de la banda será editado al año siguiente.
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VANGELIS |
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Es imposible hablar del panorama musical de Grecia sin glosar la
figura de Vangelis (Evanghelos Odyssey Papathanassiou),
personaje fundamental en el campo de las músicas de vanguardia
en la Europa de los setenta. Un músico inquieto e innovador que
supo evolucionar desde la mas cándida psicodelia, hasta llegar a
ser pionero en la aplicación de las nuevas tecnologías en la
interpretación y la producción musical.
Empleándolas con tal
virtuosismo y sensibilidad que, además de conseguir un merecido
éxito comercial, acabo marcando pautas para algunos de los
nuevos movimientos musicales que llegarían en décadas
posteriores. A pesar de no haber sido un s indiscutible que fue otra pieza clave
para la corriente progresiva de los setenta. Una corriente que
se encargó de demostrar de forma reiterada que el rock era
únicamente otro punto de partida mas. (Ramón Sellarës) |
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Vangelis
Sex Power (1970)
La banda sonora para un film dirigido por el escritor
francés Henry Chapier marca el inicio de la carrera en solitario
del músico griego. Esta grabación, realizada con anterioridad al
ultimo trabajo de Aphrodite's Child, se divide en dos largas
piezas, aunque ambas no conforman una estructura musical de
unidad, sino que claramente se dividen en unos cortes bien
diferenciados donde ya podemos percibir al compositor e
intérprete a cargo de toda la instrumentación (teclados,
percusiones y guitarra acústica). Aparte de alguna que otra
interesante improvisación también se pueden subrayar las
diferentes apariciones del tema central del film. Personalmente
escucho con agrado una de estas ultimas que aparece casi al
final de la primera parte, donde la sencilla melodía a la sazón
interpretada con el piano eléctrico es arropada por la guitarra
y un oscuro órgano, hacia la mitad del tema se incorpora una voz
(seguramente corre a cargo de Demis Roussos, su primo y
compañero en los Child por aquel entonces) con una tonada que
entra en primer plano de forma paulatina para finalmente quedar
sola en un momento lleno de magia.A pesar de no ser un magnifico
trabajo, Sex Power posee un valor musical y afectivo que no lo
hace merecedor de estar únicamente disponible en alguna
desafortunada edición pirata. (Ramón Sellarës).
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Vangelis
Hypothesis (1971)
Producido por el legendario Giorgio Gomelsky (Yardbirds,
Gong, Soft Machine, Julie Driscoll, Brian Auger & The Trinity,
Magma), quien conoce a Vangelis durante la estadía en Francia de
Aphrodite´s Child. Prácticamente disuelta la banda, Gomelsky,
conocedor de los deseos de Vangelis de introducirse en la escena
británica, le presenta a un grupo de músicos de sesión. Puestos
a trabajar en el Marquee Studio, comienzan una serie de sesiones
para preparar material para uno o más álbumes. Surgen problemas
económicos y el material no se concluye. En Hipótesis colaboran
en violín Michel Ripoche, en bajo Brian Odger y Tony Oxley en
batería. De alguna manera no consentida por Vangelis el material
de estas sesiones ve la luz en 1978. Se trata de una obra
inmersa de la fusión jazz rock con altas dosis de improvisación
propias del free jazz y, según comentarios del propio Gomelsky
desarrolladas por Vangelis “en estado de trance”. No faltan
puntos de contacto con la música de la escena de Canterbury,
algo que no debe sorprender si se tiene en cuenta algunas de las
bandas con las que había trabajado el productor. Tampoco debe
dejar de mencionarse una voz que tararea recordando a Robert
Wyatt. Un trabajo absolutamente recomendable, absolutamente
alejado de lo que posteriormente haría famoso al tecladista.
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Vangelis
The Dragon (1971)
También en 1971, un par de meses después de las sesiones de
Hypothesis, los mismos músicos, con el aporte adicional de
guitarrista de Aphrodite´s Child, Silver Koulouris se vuelven a
reunir en el Marquee Studio bajo la tutela de Gomelsky, para
trabajar en nuevo material. Trabajan en esta ocasión sobre temas
que son más cercanos a lo realizado por la virtualmente disuelta
banda del tecladista. No es aventurado decir que el prolongado
tema inicial genera a imagen de un ejercito espartano avanzando
arrollador. El resto del material presenta una mixtura de
ingredientes de jazz, rock y en forma patente, música
tradicional griega que lo acercan a lo realizado en “666”. El
trabajo de Kolouris es de destacarse. Tal como ocurrió con el
anterior álbum, el sello discográfico no pudo darlo a conocer en
su momento por dificultades económicas y solo fue editado en
1978, sin la autorización de Vangelis. Otro álbum interesante.
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Vangelis
Fais Que Ton Rêve Soit Plus Long Que La Nuit (1972)
Este interesante proyecto tuvo por objetivo rememorar en
forma de documento sonoro lo acontecido en el mayo del 68
francés. Grabaciones de los disturbios estudiantiles se mezclan
con las atmósferas que crean los sintetizadores del griego y con
cantos reivindicativos a cargo de un grupo coral. Momentos
bellos en algunas ocasiones y sugestivos en otras son el
resultado de una combinación que deja indiferente a mas de un
aficionado a la música de Vangelis. De todos modos es una
pequeña desgracia que, a causa de su escasa comercialidad, una
obra tan ambiciosa en su concepción haya pasado injustamente al
olvido. Es por ello que se ha convertido en otra pieza de
coleccionista que solo hallaremos en grabaciones no oficiales de
muy escasa calidad. (Ramón Sellarës)
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Vangelis
Earth (1973)
Ya definitivamente separado Aphrodite´s Child, durante las
postrimerías de su estadía en Francia, Vangelis continúa aún
trabajando en forma grupal. Nuevamente con Anarygyros Silver
Koulouris, el guitarrista de la banda y ahora con Robert
Fitoussi en bajo y voz, cuyo timbre recuerda en algo al de Demis
Roussos. Las raíces de la música tradicional griega siempre
habían aflorado hasta el momento en las composiciones de
Papathanassiou, pero nunca fueron tan patentes como en esta
obra, prácticamente dedicadas a explorarlas, aunque con un
sentido actual para la época. En cuanto a las letras, Vangelis
no inetenta escapar de la realidad sociopolítica de Grecia y en
We Were All Uprooted se habla del exilio de intelectuales
griegos a fines de los 60s. En forma contrastante hay un par de
temas casi pop que realmente desentonan con el contexto de la
obra, pero no logran hacerla menos interesante. (HL)
Un buen trabajo, aunque ciertamente un tanto apartado de las
directrices marcadas en la carrera en solitario de Vangelis. El
motivo es una tendencia clara por parte de su creador a volver a
las esencias del 666 de Aphrodite’s Child. Algo debido
seguramente a algún tipo de presión por parte del sello
discográfico Vertigo, cuyos ejecutivos estarían deseosos de
rememorar el relativo éxito comercial que, de forma inesperada,
supuso el doble álbum póstumo de la ya entonces desaparecida
banda. Desgraciadamente Earth no trajo consigo los resultados
lucrativos deseados, a pesar de que consiguiera en algunos
momentos el objetivo de revivir la psicodelia fuertemente
influida por el folklore mediterráneo que se exhibía en aquel
“apocalíptico” disco. Un logro para el que fue fundamental la
participación de Anargyros “Silver” Koulouris, ex-compañero de
Vangelis en los Child, que junto al bajista y cantante Robert
Fitoussi y el aporte de la letrista Richelle Dassin en los temas
no instrumentales, logra influir de forma decisiva en algunas de
las composiciones. En ocasiones lo hace con bastante acierto,
como en la cadenciosa “Come on” o en la composición de Kouloris
“He-o”, cortes ambos de fuerte carácter helénico que exhiben un
gran trabajo a las cuerdas. Asimismo, las por aquel entonces
habituales improvisaciones de perfil étnico de Vangelis se
enriquecen formidablemente en este álbum gracias al aporte del
guitarrista. La mejor de estas es sin duda “Sunny earth”, cuyas
variaciones se extienden con una harmoniosa naturalidad a lo
largo de mas de seis minutos. El resto de temas revelan con mas
claridad la mano del que debía ser el protagonista del trabajo.
Es el caso entre otras de “My face in the rain” (canción que es
solo un presagio de lo que la esplendorosa “So long ago, so
clear” seria en un futuro muy cercano) y de la conclusiva “A
song”, otra muestra de dominio sobre las atmósferas emotivas
moldeada a partir de un solemne poema recitado por Warren
Shapovitch, que se ensalza con el apoyo de los sintetizadores y
la voz de Fitoussi. No deja de ser curioso que, un disco editado
en su momento con el objetivo de lanzar mundialmente la figura
de Vangelis, haya acabado como otro incunable mas para los
aficionados a la música del griego.(Ramón Sellarës).
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Vangelis
L'apocalypse Des Animaux (1973)
Primera de las muchas colaboraciones que Vangelis mantendría
con el director Frederic Rossif, en esta ocasión para poner su
música al servicio de un documento cinematográfico sobre el
mundo animal. Felizmente, el resultado de tal simbiosis creativa
no podría ser mejor. Pocas composiciones instrumentales
consiguen inspirar tanta melancolía o tristeza con la engañosa
simplicidad que lo hacen temas como "La Petite Fille de la Mer",
"Le Signe Bleu" o la conmovedora "La Mort du Lop". También es
increíble la capacidad de evocar la belleza del universo que
poseen "Creation du Monde" y "La Mer Recomencee", piezas
atmosféricas pero no carentes de incitantes melodías (sobre todo
en el caso de la primera). Menos destacables son el corte
genérico encargado de los títulos de crédito y la circense
"L'Ours Musicien", aunque la escasa notoriedad que les da rondar
el minuto los convierte en pura anécdota. L'Apocalypse des
Animaux se ha convertido merecidamente en el primer titulo
fundamental de una dilatada discografía.(Ramón Sellarës)
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Vangelis
Entends tu les Chiens Aboyer (1975) / Ignacio (1977)
Banda sonora de un film de Francois Reichemback, que
volvería a editarse al cabo de dos años como álbum de Vangelis y
bajo el titulo de “Ignacio” (nombre del protagonista de la
película). Una premisa a tener en cuenta porque es posible que
lo hallemos en el mercado con cualesquiera de los dos títulos,
siempre dependiendo de la correspondiente reedición. Una vez
solventado este pequeño inconveniente y lo tengamos en nuestro
poder, podremos llegar a la conclusión únicamente con la escucha
de su primera parte, de que estamos ante uno de sus mejores
trabajos y, seguramente, del mas infravalorado en los setenta.
Una primera parte que gira alrededor de una melodía envolvente y
enternecedora, protagonista tanto en su inicio como en la
conclusión, con un sombrío segmento central que es uno de los
mejores momentos en la carrera del griego. La segunda parte
diferencia mas los cortes como unidades independientes. De ellos
podría destacarse el de apertura, de orientación clara hacia el
jazz-rock, o el tercero, una seductora abstracción de
sintetizadores muy en la línea de lo realizado por los músicos
alemanes en discos como Zeit. Mención aparte merece el segundo
corte, una excéntrica improvisación que algunos consideraran una
genialidad y otros sencillamente una broma de mal gusto.(Ramón
Sellarës)
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